ESCAPADA: Por Tierras Escocesas I: Edimburgo

Hola amigos,

De vuelta de las vacaciones de Semana Santa, ya en casa otra vez. Este año he cambiado las procesiones, los capirotes y las festividades religiosas que inundan nuestro país durante estas fechas. Y lo he hecho por castillos, lagos, montañas, festividades celtas, mucha cerveza y mucho whisky gracias a ocho días maravillosos por tierras escocesas. Para un amante de la cultura celta como yo, Escocia siempre había estado entre mis destinos preferidos, pero por unos motivos u otros, al final nunca tenía la suerte de visitar sus tierras. Finalmente, este año he podido hacer realidad este anhelo y el resultado ha sido como poco tan positivo como esperaba.

Buena parte del viaje (más de 3 días) la hemos pasado en Edimburgo, la capital administrativa y sociocultural del país. Se trata de una bellísima ciudad (mucho más de lo que yo me esperaba) que combina a partes iguales, tradición e historia (recordemos que fue uno de los centros neurálgicos de la Ilustración británica gracias a su famosa Universidad) con modernidad. Desde las colinas del Castillo de Edimburgo y de Carlton Hill se pueden admirar en toda plenitud ambas facetas de la ciudad, así como toda la cuenca del río Forth y alrededores. Desde el Castillo, bajando por la Royal Mile se puede ver la Catedral de St Gilles, los famosos callejones de la ciudad vieja (closes) que inspiraron a Conan Doyle para crear el personaje de Sherlock Holmes, y al final de la misma el moderno Parlamento y el Palacio de Holeyrood. Además de estos lugares más emblemáticos de la ciudad, no hay que perderse tampoco sus magníficos cementerios medievales (ideales para los seguidores de las historias de terror ya que Edimburgo cuenta con algunas de las leyendas más terroríficas de toda Europa) ni algunos colegios victorianos al más puro estilo Harry Potter. Pero si pasear y admirar los rincones y monumentos de la ciudad es innegociable, más aún es disfrutar de su variada y magnífica oferta sociocultural. Edimburgo tiene algunos de los pubs más antiguos del Reino Unido, y presenta un circuito de bares con música en directo de todo tipo (desde el folk más tradicional al punk y rock más combativos) como he visto pocos en el viejo continente. En definitiva una ciudad ideal para conocer y perderse unos días por sus calles y bares más emblemáticos...

Edimburgo (Escocia):
Un simbolo: Escocia, y Edimburgo en particular, es un país de simbolos. De todos ellos me quedo , sin dudarlo, con el kilt
Top3: 1. Carlton Hill y sus maravillosas vistas de la ciudad y sus alrededores; 2. Castillo de Edimburgo; 3. Grossmarket (por nombrar sólo una de las zonas de pubs tradicionales históricos más notable, no te puedes ir sin tomarte una buena pinta en cualquiera de ellos...)
La Sorpresa agradable: La Cámara Oscura y sus atracciones
Un personaje: El filósofo y economista David Hume
Dónde perderse: De día, Princess Street Gardens. De noche, en cualquiera de sus cementerios abiertos todo el día al público.
Dónde comer: Edimburgo y Escocia en general me han sorprendido en cuanto a gastronomía porque se alejan de la mala imagen que tenía hasta el momento del resto del Reino Unido. En la zona del puerto (The Shore) hay algunos restaurantes de pescado buenos, pero si quieres probar platos típicos en un ambiente perfecto que combina la tradición y el divertimiento, entonces no te pierdas Ghillie Dhu (Rutland Place, 2, en el West End)
Dónde salir: La zona de Forrest Road (cerca del cementerio de Greyfriars) y la calle Cowgate, aunque si me tengo que quedar con un bar, ese es Whistlebinkies (South Bridge, 4-6... aunque la puerta está en la paralela trasera)
Dónde comprar: No soy mucho de comprar, la verdad, pero tanto en High Street (Royal Mile) camino de Holeyrood, como en la zona nueva de George St y Princess St puedes encontrar desde lo más tradicional a lo más novedoso


Continuará...