Mis Últimos Libros: "Tormenta de Flechas", "La Llave de Sarah" y "El Trono Perdido"

Hola amigos,

Después de un sinfín sin escribir en el blog (viajes varios, mucho trabajo, piso nuevo...) me he encontrado con que llevo más de seis libros leídos en las últimas semanas y que no había comentado todavía desde mi última entrada literaria. Comencemos a hacerlo con una entrada centrada en aquellas novelas históricas que han pasado últimamente por mi mano. Así que sin más preámbulos vayamos con ellos...

"Tormenta de Flechas" es la segunda entrega de la serie "Tirano" de Christian Cameron. Ya os comenté mis impresiones sobre la primera entrega homónima de la serie, y esta segunda novela no ha hecho sino confirmar los buenos presagios que me dejó la primera, aunque puede que peque de excesiva longitud. En esta entrega, el autor vuelve a centrarse en Kineas, antiguo oficial griego del ejercito de Alejandro y convertido en mercenario en la primera entrega. Cuando decide retirarse de la vida bélica, esperando un bebé de la jefa guerrera escita Srayanka, se encuentra con que Alejandro continúa con sus ansías de conquista en las tierras orientales (la actual Afganistán) y esas ansías chocan con la libertad de los escitas, pueblo al que pertenece su amante. Aventuras, amistad, ambición, honor, destino, amor... pero sobre todo una documentación histórica y bélica muy minuciosa y una descripción cuidada tanto desde el punto de vista psicológico de los personajes como desde el punto de vista del confrontamiento entre dos culturas totalmente opuestas, como la helena y la escita. Esperando la tercera entrega... aunque no sé cómo la habrá enfocado (sin querer desvelar tramas...) (7 sobre 10) 

"Tirano: Tormenta de flechas":
GÉNERO: Aventuras, Novela histórica.
UN PERSONAJE: Me sigo quedando con el espartano Filocles, por la mezcla que hay en él entre guerrero implacable y artista incomprendido...
TE GUSTARÁ SI TE GUSTÓ... La primera entrega (por supuesto), las novelas de Bernard Cromwell o Pressfield, y la Historia Clásica en general.

Y también histórica (pero con personajes ficticios), aunque mucho más cercana en el tiempo, es "La Llave de Sarah" de Tatiana de Rosnay. La novela se centra, a través de dos historias interrelacionadas en la trama pero distanciadas en el tiempo, en uno de los episodios más negros de la Historia de Francia: la Redada del Velódromo de Invierno (Vel d'Hiv) de Julio de 1942, en la que miles de judíos fueron arrestados por la policia francesa y mandados a campos de exterminio nazis. Julia Jarmond es una periodista estadounidense a la que, en 2002, se le encarga investigar para su revista los sucesos acaecidos en París en esa fecha. Por otra parte, Sarah Starzynski es una joven francesa, de origen judío, que vive tranquilamente en 1942 con su familia, ajena al horrible futuro que le guarda el destino. Aunque la novela va perdiendo ritmo conforme avanza su lectura (sobre todo cuando se centra únicamente en el presente), el principio es realmente sobrecogedor y atrapa al lector en la aventura trágica de Sarah y su hermano Michael. Igualmente, la relación entre ambos momentos temporales está muy cuidada desde el principio y el lector no sabe dónde le va a llevar dicha conexión hasta prácticamente el final de la obra. Interesante novela de una autora que no conocía hasta la fecha y que, además, se ha llevado a la gran pantalla recientemente (la película clausuró el Festival de San Sebastián este año...) (8 sobre 10) 

"La llave de Sarah":
GÉNERO: Novela histórica, suspense, biográfica
UN PERSONAJE: Zoë, la hija de Julia.
TE GUSTARÁ SI TE GUSTÓ... "El diario de Ana Frank" (ineludible comparación), las películas sobre el holocausto judío y la II Guerra Mundial ("La lista de Schindler", "El niño del pijama de rayas"...)...

Y volviendo al inicio, es decir, a la Grecia Clásica, "El Trono Perdido" de Chris Kuzneski narra las aventuras de dos militares estadounidenses retirados, Payne y Jones, para recuperar un antiguo tesoro relacionado con los antiguos helenos. El libro cayó por casualidad en mis manos (en uno de los infintos vuelos que he tenido que coger últimamente...) y no conocía que el autor era mundialmente reconocido por la saga de aventuras histórico-arqueológicas protagonizadas por esta divertida pareja ("The plantation", "La señal de la Cruz", "La espada de Dios" son las otras 3 entregas anteriores). De hecho, además del ritmo de la narración, uno de los puntos más interesantes de la novela es el juego cómico-irónico que el autor se trae con la peculiar pareja de ex-militares: uno grande, atlético, muy intuitivo pero irreflexivo, y el otro negro, bajito y amante de la informática. Además, como es nota común en este tipo de best-sellers la obra mezcla una trama o secreto de la Antigüedad - en este caso, el mito sobre el Trono de Zeus (uno de las 7 maravillas del mundo)-, religión (en este caso relacionado con los monjes ortodoxos del Monte Atos), y tramas de asesinatos y espionaje en la actualidad. Por si esto fuera poco, el lector viaja por media Europa (París, San Petersburgo, Meteora en Grecia, Estanbul...) acompañando a los protagonistas en la búsqueda del tesoro perdido y tratando de desenredar la trama creada. Divertido, entretenido, rápido de leer... pero sin más pretensiones (6 sobre 10)

"El trono perdido":
GÉNERO: Novela histórica, políciaca
UN PERSONAJE: El ayudante del jefe de la Interpol, a través de su ironía y su aparente dejadez es el que empieza a desentramar el caso desde su despacho de París...
TE GUSTARÁ SI TE GUSTÓ... Las novelas que están tan de moda ahora, estilo Dan Brown (por nombrar seguramente al peor de todos los escritores de este estilo...) o Matilde Asensi, la película (o el cómic) de 300, las novelas políciacas de poli bueno y poli malo...

Seguiré pronto con más libros
Un abrazo

ESCAPADA: Ljubljana-Trieste-Venecia

Hola amigos,

En estos momentos estoy recién aterrizado de casi una semana fuera de casa por tierras adriáticas. Gracias a la última reunión de trabajo del proyecto europeo (7º Programa Marco) sobre innovación y redes público-privadas en servicios (si queréis saber más pasaros por http://www.servppin.com/) en el que llevo metido los últimos tres años he podido conocer finalmente Ljubljana, la capital de Eslovenia, así como sus alrededores. Después de dos días de duro trabajo para presentar todos los resultados de los últimos meses y preparar los últimos informes que habrá que presentar a la Comisión Europea a finales de enero, el viernes por la tarde pudimos pasear y disfrutar por las calles de Ljubljana. Se trata de una ciudad pequeña (como el propio país), poco más grande que Alcalá de Henares, pero cuyo centro histórico - de marcado estilo austro-húngaro - tiene un encanto y una belleza díficilmente describibles si no se recorren personalmente sus callejuelas. Bajo el atento cuidado del Castillo y alrededor del río Ljubljanica (que da nombre a la ciudad) se puede uno retrotraer dos siglos atrás y perderse en la tranquilidad y estilismo que impregnan las terrazas, bares y pequeñas tiendas de la ciudad vieja. Lugares como la Plaza del poeta Preseren con sus inconfundibles Tres Puentes, el mercado central bajo la Catedral o el Puente del Dragón le dan a esta antigua ciudad yugoslava un aroma y sabor inconfundibles. Las vistas desde lo alto del castillo o desde la azotea del edificio Neboticnik son también dignas de disfrutar, así como la simpatía de su gente y la calidad de su variada gastronomía. La única pena es que el trabajo no nos haya dejado más que medio día para disfrutar en profunidad de los encantos de la capital eslovena.

Sin embargo, y gracias a la impagable guía de mi compañero Stefano, pudimos "escaparnos" el fin de semana y disfrutar de las ciudades italianas de Trieste y Venecia. Trieste es una pequeña pero cálida ciudad del norte de Italia, pegada a la frontera eslovena, que es capaz de mezclar la belleza del mar adriático con los paisajes coloridos de los montes que la rodean (muy al estilo de Donosti). Como además ibamos con un trestino de pro pudimos pasear y disfrutar de todos los puntos fuertes de esta ciudad que mezcla lo mejor del norte de Italia con lo mejor de las ciudades centroeuropeas y eslavas. El paseo marítimo, la Piazza della Unitá d'Italia, el canal, los restos del Teatro Romano, la Catedral románica de San Justo o la fortaleza que vigila desde lo alto las inclinadas callejuelas que dan forma a la parte vieja de Trieste son sólo algunos de los encantos que pudimos admirar durante el sábado. No tiene la magnificencia de otras ciudades italianas pero tiene una tranquilidad y un encanto dignos de mención. Además, desde el encantador Hostal en el que nos alojamos a las afueras de la ciudad y frente a las aguas del Adriático, se llega en 5 minutos al maravillos enclave del Parque de Miramare y su fantástico Castillo, uno de los lugares con más encanto de todos los que he podido disfrutar en estos días, sobre todo ahora que los colores del otoño juegan en sus jardines y bosques con las gaviotas y los acantilados.

Y para finalizar, y aprovechando que nuestro vuelo salía del aeropuerto Marco Polo por la tarde, el domingo nos escapamos a Venecia. No era la primera vez que disfrutaba del encanto y belleza de esta ciudad, ni voy a ser yo quien descubra su "duende" en este blog. Sin embargo, cada vez que uno la visita encuentra un nuevo rincón donde perderse, un nuevo detalle genial del que antes no se había percatado, paseando por sus callejuelas, subiendo sus puentes y perdiéndose entre los canales que encumbran y "matan día a día" a este vestigio del esplendor medieval del imperio veneziano. Todo el mundo conoce, o al menos ha oído hablar, del Puente Rialto, de la Plaza de San Marcos, de la Basilica de Ntra. Sra. de la Salud... pero si algo recomendaría de manera personal es que el visitante de Venecia se pierda fuera de los circuitos habituales, disfrute callejeando por el Barrio Judío, por la zona de la Iglesia de Sta. Marguerita,... admirando cada uno de los arcos y balcones de sus viejos palacios, las portadas de las iglesias, los patios y enrejados, los pequeños muelles... todo ello hace de Venecia un auténtico museo al aire libre de inpagable valor y uno de los paseos más maravillosos que uno puede dar.

Tenéis las fotos ya expuestas. Espero os gusten.
Un abrazo

Quiniela de Series: "Los Pilares de la Tierra" vs "Los Tudor"

Hola amigos,

Nueva entrega televisiva. Después de un par de semanas de puro estrés (viajes, tesis doctorales, clases de Master...) vuelvo a tener algo de tiempo para contaros mis inquietudes y el ritmo de entradas volverá a su normalidad (aunque también espero que lo haga el ritmo de comentarios que últimamente me siento muy solo...) En esta ocasión nos ponemos la capa, la armadura o simplemente el sayo, cogemos el arco, las flechas y la espada y viajamos hasta las verdes praderas, los frondosos bosques y los altos castillos de la Inglaterra medieval de la mano de dos series de TV . Bueno, en realidad una serie y una miniserie: "Los Tudor", emitida en Canal+ (y actualmente en La1), y la esperadísima adaptación de "Los Pilares de la Tierra", que en España ha emitido recientemente Cuatro.

"Los Tudor (The Tudors)" es una coproducción irlandesa (que han puesto los extras y los maravillosos enclaves y paisajes) y canadiense (que han puesto la pasta) sobre el reinado del rey Enrique VIII, creada por Michael Hirst (el de Elizabeth), y con el taimado e intrigante Jonathan Rhys Meyers (Match Point) en el papel principal. De momento se han estrenado 3 temporadas en España, y el gran número de premios (varios Globos de Oro, Emmys e IFTAs, entre otros) cosechados desde el año 2007 así como las buenas audencias han hecho que se haya rodado una cuarta y última temporada este año. Uno de los puntos fuertes de esta serie es su ambientación. Tanto los decorados como el vestuario definen a la perfección la Inglaterra palaciega del siglo XVI, en la clásica línea de los británicos para realizar buen Cine de época. Igualmente, la fotografía (rodada en su totalidad en la bellísima Irlanda) es embaucadora y embriagadora. Pero por si algo destaca también es por el genial trabajo de la mayor parte de su elenco protagonista. Empezando por el juguetón, discolo y sin corazón Enrique de Rhys Meyers, acompañado por un magnífico Sam Neill (Parque Jurásico, El Piano) como el Cardenal Wolsey, y, sobre todo, por el elenco femenino, encabezado por las multipremiadas Nathalie Dormer como Ana Bolena, Sarah Bolger como María TudorMaria Doyle Kennedy como Catalina de Aragón. En definitiva, se trata de una expléndida serie histórica para los amantes de la Historia (se narran hechos fundamentales como el nacimiento de la Iglesia anglicana) pero también para los amantes del buen Cine ya que la trama es ingeniosa y captura pasajes todavía poco ahondados en otras películas sobre Enrique VIII (muchísimas, todo hay que decirlo), y la acción y el sexo hacen del seguimiento de las temporadas algo no sólo entretenido sino prácticamente inevitable (8.5 sobre 10). 


Al otro lado del cuadrílatero nos encontramos con la esperadísima versión televisiva del best-seller del británico Ken Follet, "Los Pilares de la Tierra". Muchos años se lleva hablando de esta posible adaptación cinematográfica, pero la calidad y complejidad de la obra de Follet ha hecho que no haya sido posible hasta que un gigante de la industria como Ridley Scott (el director de Alien, Blade RunnerGladiator o la última - y más que notable - versión de Robin Hood, entre otras grandes películas) haya apostado a este proyecto. Se decidió que el formato fuera de una miniserie de 8 capítulos, lo que, en mi opinión, ha sido un problema porque si bien los primeros capítulos siguen una cronología adecuada y prácticamente calcan el libro, no ocurre lo mismo en el desenlace de la serie. Seguramente un par o tres de capítulos más hubieran sido necesarios, aunque los productores que han aportado más de 40 millones de dólares igual no piensen lo mismo. En cuanto a la trama, para aquellos (pocos) que no hayan leído aún la historia, se desarrolla en la Inglaterra del siglo XII durante el reinado de Enrique II (primero de los Plantagenet. Con las luchas políticas y sociales típicas de la Edad Media de fondo, el autor inscribe una historia de amor, traición, celos, odio, amistad y cualquier otro tipo de relación humana que se nos ocurra mientras nos cuenta magistralmente cómo se construye una catedral gótica. Hay bastantes desviaciones respecto a la novela (lo típico en lo que nos fijamos en todas las adaptaciones), aunque las más graves para mi gusto son el "olvido" del viaje de Jack a tierras toledanas o la lucha de Enrique II con Thomas Becket. El desenlace (como ya he comentado anteriormente) tampoco es muy brillante. Los exteriores, rodeados en tierras austrohúngaras, son bonitos aunque no llegan a los de la serie anterior. Finalmente, en cuanto al elenco interpretativo los dos papeles principales recaen en dos actores jovenes de mucho futuro, como Eddy Redmayne en el papel de Jack, y Hayley Atwell como Aliena. Sin embargo, es en los secundarios, sobre todo masculinos, donde la calidad interpretativa es más interesante, sobre todo en el insuperable trabajo de Ian McShane como el maligno y torturado cardenal Waleran, el del inagotable Donald Sutherland como el conde de Shiring, el del cameleónico Matthew Macfadyen como el prior Phillip y el del "medieval" (por sus papeles en Macbeth, Hamlet, Enrique IV, entre otras películas de la época) Rufus Sewell como Tom Builder. A pesar de sus fallos, una magnífica adaptación y una entretenidísima serie de acción y aventuras (7.5 sobre 10).


"Los Tudor" vs "Los Pilares de la Tierra":
GUIÓN E IDEA ORIGINAL: Como guión me quedo con "Los Tudor" aunque la idea original de Follet aún me siga entusiasmando, luego 1.
DIRECCIÓN: X.
ACTOR PRINCIPAL: 1, el papel de Jonathan Rhys Meyers (nomidado a los Globos de Oro) como el mujeriego y polémico Enrique VIII de Inglaterra es redondo, creíble y absorbente.
ACTRIZ PRINCIPAL: 2, Hayley Atwell como la bella y a la vez corajuda Aliena. De hecho las secundarias de Los Tudor me gustan más que Natalie Dormer como Ana Bolena.
ACTORES SECUNDARIOS: 2, el magnífico Matthew Macfadyen como el prior Phillip, el encasillado en el mundo medieval Rufus Sewell como Tom Builder, Ian McShane como el malvado Waleran, o el breve pero intenso papel del incombustible Donald Sutherland como conde de Shiring son algunos de los secundarios con los que cuenta la adaptación televisiva de la novela de Follet.
ACTRICES SECUNDARIAS: 1, como he dicho antes las multipremiadas Maria Doyle Kennedy, como Catalina de Aragón, y Sarah Bolger, como María Tudor, hacen dos papeles realmente impresionantes.
AMOR/SEXO: 1, uno de los claros atractivos de la serie de Canal + es su contenido sexual y romántico, mientras que en la de Cuatro sólo aparece como elemento secundario.
VIOLENCIA/ACCIÓN: X.
MÚSICA/BSO: X, ambas creadas por el compositor Trevor Morris, en ambas se nota la mano del autor de la BSO de Piratas del Caribe.
FOTOGRAFÍA: 1, los paisajes irlandeses en los que está rodada la vida de Enrique VIII son de autentico lujazo.
NOTA FINAL: 8.5 vs 7.5.

En resumen, 5 unos, 3 equis y 2 doses que dan una victoria más holgada de lo que se merece para la serie sobre Enrique VIII, ya que la miniserie ambientada en la época de su segundo predecesor homónimo si no fuera por algunos fallos debidos a la brevedad en su desarrollo tendría un resultado mucho más elevado. Se trata de dos series magníficas para aquellos que nos gusta la Historia, la acción y las aventuras, con un plantel interpretativo muy bueno en ambas ocasiones y con una fotografía realmente magnífica. En definitiva, dos buenísimas opciones para sentarse delante del televisor.
Un abrazo